12.10.11

EXPLOSION EN MONTE GRANDE


Vecinos de la zona de Monte Grande donde la madrugada del 26 de septiembre se produjo una explosión dicen haber visto "una bola de fuego que cayó del cielo" previo al hecho que provocó la muerte de una mujer y heridas a nueve personas más por causas desconocidas que destruyó dos casas de una planta y un comedor infantil a unos 30 kilómetros al sudoeste de Buenos Aires, en la populosa localidad de Esteban Eheverría. Al menos cuatro automóviles fueron aplastados por la mampostería de las viviendas que quedaron en ruinas como en un escenario de guerra, mientras que la onda expansiva rompió ventanales de los alrededores, en la populosa localidad de Esteban Echeverría.

Lo más extraño fue la demora de conocer el origen de la explosión, sobre todo teniendo en cuenta decenas de testimonios de vecinos que aseguraron que “una bola de fuego cayó del cielo”. Los expertos que finalmente determinaron que se debió a una fuga de una conexión clandestina de gas, tardaron demasiado en arribar a esa conclusión, sobre todo si tenemos en cuenta que a las pocas horas del suceso, cuatro expertos recorrieron la zona enfundados en trajes blancos en busca de potenciales huellas de radiactividad.

El interrogante se potencia, porque evidentemente por una simple fuga de gas no se realizan ese tipo de elucubraciones y previsiones. Una fuente confiable aseguró que fuentes policiales advirtieron la presencia de varias personas que dialogaban en idioma inglés y que recorrieron la zona, sin que trascendiera a la prensa este episodio. ¿Qué papel cumplían estos personajes en la zona?, ¿quién los convocó y autorizó a que realicen una inspección en el lugar?

Evidentemente queda mucha tela por cortar y a nadie le cierra la hipótesis oficial de la fuga de gas de un horno pizero, especialmente a los vecinos que se mantienen firmes en sus dichos acerca de la “bola de fuego” de variados colores que bajó del cielo, que evidentemente no tuvo eco dentro de los investigadores destacados. En este sentido, tampoco se vio en el lugar a los especialistas del flamante ente creado a fines de 2010 que funciona en el edificio Cóndor, dependiente de la Fuerza Aérea nacional.

Cuando este tipo de episodios se han producido en otros lugares, trabajan especialistas de bomberos y policía y no demoran demasiado en determinar el origen cuando de una fuga de gas se trata. Tampoco se menciona o detalla los daños que sufriera una columna de alumbrado, contra la que supuestamente y de acuerdo al relato de los vecinos, “la bola” habría impactado.

Algunos investigadores del fenómeno OVNI que llegaron al lugar sí prestaron especial atención a las decenas de relatos y a partir de ellos, tejieron una hipótesis e inclusive llegaron a hablar de “implosión”, aunque según destacaron testigos, no observaron que trabajaran con equipamiento que pudiera determinar detalles del suceso. Es decir, que solamente se habrían manejado con los testimonios y tal vez por figurar en los medios, lanzaron la hipótesis de “algo que cayó del cielo”.

Por supuesto que no faltaron los que aventuraron culpar al cometa “Elenín” que por esa fecha, se alineaba con el Sol y la Tierra y según sus especulaciones, habría sido el causante del desastre de Monte Grande, además de haber sacado de su órbita al satélite que por esos días cayó en las costas de Canadá.

¿IMPLOSION?

Improvisaciones mediante, ningún grupo de investigadores se habría preocupado, al menos oficialmente, por realizar observaciones mas finas como por ejemplo “averiguar dónde llevaron los escombros de las casas y tratar de revisarlos cuidadosamente” y revisar los testimonios que aseguraron que antes de la explosión hubo “una lluvia de piedritas”, porque visto de la óptica de una implosión antes de tocar la vivienda, las chapas (que seguramente son de cinc de baja densidad) pudieron sufrir fluctuaciones violentas hacia el lugar donde se producía la baja presión (implosión), esto sería hacia arriba, lo que puede comprobarlo perfectamente observando la dirección del agujero de los clavos; estás fluctuaciones se pueden observar como burbujas o chichones hacia afuera.

Con respecto a los vidrios, es raro que al estallar cientos de metros a la redonda no haya más heridos por cortes, en el caso de implosión los vidrios de las viviendas cercanas debieran haber sido expulsados hacia afuera en dirección al "punto cero" y si bien a medida que se alejan del mismo decae el rango hay que recordar que una extrema baja presión (implosión) es seguida por una deformación atmosférica explosiva al recuperarse la presión en el sitio. Así, si podría confirmar que los vidrios fueron expulsados en las viviendas cercanas pero que en las viviendas más alejadas fueron impulsados hacia adentro esto tendría un enorme peso en la hipótesis de la implosión que alguien mencionó.

La implosión se trata de un doble efecto casi instantáneo, muy similar al proceso por el cual se fractura el límite Adiabático para provocar las explosiones nucleares, en este caso si la implosión fue física-atmosférica, debieran estar allí las pruebas; es más difícil si fue una implosión física-temporal (algunos científicos de la ex-URSS hablan de esto como modelo teórico para viajes en el tiempo) sería una utopía investigarla.

Una implosión de ese nivel tuvo que ocasionar un efecto concreto en la vegetación del lugar, cerca sino enfrente donde hay un terreno con mucho pasto y arbustos. La clave en la vegetación, que puede ser desde una brizna de pasto a un árbol. Lo ideal hubiera sido tomar muestras de los sitios más expuestos y constatar: a) la deshidratación de los tallos del lado en el cuál se produjo la implosión, la que pudo absorver la humedad violentamente, b) constatar fracturas de la hoja en el punto donde el pecíolo dá nacimiento a la hoja, y si los nervios central y laterales poseen deformaciones, igualmente verificar si la unión entre la vaina y el tallo no se han separado en dirección a la implosión. c) daño en la permeabilidad del agua en el lado de la implosión, ésta y una posterior explosión debieran haber dañado a las plantas de tal lado, haciendo que las mismas sean más permeables al agua, ó que en el caso de árboles y arbustos la savia haya intentado reparar el daño, proceso que es inmediato. d) Algunas plantas poseen propiedades fotosensibles, el caso de los girasoles, los cardos o el trébol, si estas propiedades fueron afectadas sería una interesante verificación.

Normalmente en los sitios de implosiones y subsiguientes explosiones se producen alteraciones violentas de la carga magnética de los objetos e incluso del propio suelo, sería interesante verificar a intervalos medidos la variación magnética de metales de diversa índole y se podrían verificar tal vez en algunas rocas del lugar. Bastaría un registro detallado realizado con una brújula, aunque lo ideal sería un magnetómetro.

Nada se ha dicho sobre la incidencia del suceso en los animales de la zona. En tal sentido hay algunas variables que se pueden verificar. a) Los hormigueros normalmente poseerán más de una entrada principal o la misma puede estás deformada, estos insectos son extremadamente sensibles a los cambios atmosféricos, por lo que un hecho como tal podría haber generado alteraciones de comportamiento severas. b) Las aves es muy posible que hayan abandonado sus nidos, tanto terminados como a medio terminar, y en el caso de la presencia de huevos seguramente habrían abandonado el empollamiento. c) Por su parte los perros y los gatos podrían evitar el lugar al encontrarse libres, solo sería cuestión de comprobar la resistencia a pasar por el sitio de mascotas de los vecinos. Tanto el sistema auditivo como el olfativo de los mismos, es muy sensible a ambios de presión violentos, pudiendo causarle incluso hemorragias, se podría hacer una encuesta si las mascotas sangraron por nariz u oídod en esa fecha o posterior.

Estas son tan sólo algunas de las variantes que se deberían haber tenido en cuenta pero… quiénes hablaron de una posible implosión lo hicieron en caliente, sin mencionar las consecuencias científicas comprobables, lo que habla además de cierta improvisación y apuro por aparecer en los medios con declaraciones espectaculares, lo que recuerza sin dudas la explicación “oficial” del escape de gas.

TESTIMONIO DE VECINOS

"El sommier donde dormía se levantó del piso, los machimbres del techo se doblaron y explotaron todos los vidrios de mi casa. Cuando salí a la calle, caía un fuego de arriba que incendió un poste a 20 metros", dijo un vecino del barrio 9 de Abril.

En el marco de su relato, el hombre agregó: "Mi hija tiene el cuarto adelante, y me contó que cuando abrió la ventana, porque sentía olor a pólvora, vio cómo bajaban bolas de fuego y ahí vio la explosión que alcanzó a mi yerno en la pierna."

Otra vecina, que vive a dos cuadras del lugar donde ocurrió esta madrugada la explosión, contó: "Estaba acostada y fue impresionante el ruido que se escuchó, las cosas del ropero se me cayeron encima. Me desperté porque escuché como un silbido y unos segundos después la explosión que hizo temblar todo".

"Cuando salí vi que había fuego que venía de arriba, algo celeste. No era el color normal de cualquier incendio, era todo fuego celeste", aseveró la mujer en declaraciones a la prensa.

En tanto, otra mujer que vive en la casa de enfrente relató: "Estábamos durmiendo y la onda expansiva nos tiró de la cama, salimos corriendo y nos encontramos con esto. Vengo del hospital porque mi hija esta internada con una crisis de nervios y (allí) estaba la familia que vive en la casa que explotó".

"Ellos dicen que estaban durmiendo y se despertaron con esto. Pensaron que eran las garrafas, pero están intactas. El padre de los chicos me contó que cuando explotó todo, lo primero que hizo fue buscar y tratar de sacar a sus hijos y su mujer que estaban debajo de los escombros", añadió. (Télam)

25.9.11

El misterio de la ruta 10


La ruta 10 es una vía de carácter provincial que cruza de este a oeste gran parte de la provincia de La Pampa. Este capítulo tiene un sugestivo nombre precisamente por la gran cantidad y variedad de relatos recogidos de gente de los pueblos que emergen a sus costados.

Desde “un tren” o “un colectivo” que pasa volando sobre la ruta hasta “una” o “dos lunas” que surcan el cielo mientras los que circulan sobre la misteriosa ruta 10, observan azorados un espectáculo que sólo ellos pueden describir. Como expresé en otro capítulo, antes se creía que las extrañas apariciones de naves voladoras se producían en invierno, mas precisamente en los meses de mayo y junio. Fue en esos períodos en que por la década del 70 recogí más relatos de episodios que hacían referencia a esas apariciones.

Lo que resulta simple en un análisis un tanto más detallado es que en invierno, hay más horas de oscuridad, lo que redundaría a favor de una mayor cantidad de observaciones. Sin embargo, la gente del campo tiene por costumbre acostarse muy temprano, en cuanto oscurece, lo que también jugaría a favor del fenómeno, favorecido además por la baja densidad demográfica de una provincia por demás extensa.

Fue a principios de la década del 70 cuando varios episodios conmocionaron la zona de Colonia Barón, una localidad ubicada unos 90 kilómetros al NE de la ciudad de Santa Rosa, capital de la provincia de La Pampa.

Entre ellos, se mencionó el paso a muy baja altura de un objeto circular, completamente iluminado y con gran cantidad de ventanillas. Sin dudas era un clásico “plato volador”. Ese que se popularizó a partir de los dichos del piloto Keneth Arnold.

La diferencia de las observaciones de la región era que en esta zona, el tamaño de los “platos voladores” era mucho mayor que los descriptos por Arnold.

Sin dudas lo que más impactó a los ocasionales testigos fue la baja altura a la que volaba el OVNI y hasta les dio la sensación que descendió en un campo de las cercanías, luego de superar una curva en la que se producía el cruce de la ruta con las vías de un ramal del ferrocarril Sarmiento. Otros relatos hacían mención a un objeto “con forma de cigarro” lo que por aquella época se interpretaba según algunos investigadores como “nave nodriza”.

Durante una oleada que se produjo a fines de la década del 70, varios productores rurales afirmaron haber observado un “plato volador” sobre una línea de alta tensión, durante una noche en la que una tormenta eléctrica arreciaba en la zona. Una posterior recorrida por la zona me permitió dialogar con los testigos que describieron al ovni como “un objeto oval” que se mantuvo suspendido sobre la red de alta tensión durante un prolongado espacio de tiempo. Una posterior consulta a la cooperativa que brinda el servicio eléctrico en la zona, confirmó que no se produjeron anormalidades en el servicio de la región ni consumos que llamaran la atención de los técnicos.

Pero el hecho más impactante del la década del 70 lo recogí en esa zona en el año 1976, en oportunidad en que me desempeñaba en la redacción del desaparecido diario La Capital de la ciudad de Santa Rosa cuando recibí el llamado de una persona muy conocida de aquella localidad que aseguró que su hijo y una primita, cuyas edades rondaban los 6 y 7 años, le relataron que mientras cabalgaban en un establecimiento rural de un familiar, se encontraron con “un hombrecito de lata”.

La calificación que hicieron los niños (hoy personas adultas) llamó la atención de sus padres que poco después decidieron comentarme el episodio. Los niños mantuvieron sus dichos y relataron que mientras cabalgaban vieron al “hombrecito de lata” de un tamaño que de acuerdo a su descripción no excedería los 50 cm de estatura. Cabe destacar que por aquel entonces los medios de difusión, especialmente la televisión eran por demás limitados e intentaban un incipiente desarrollo y no en todos los hogares se disponía de un aparato de tv, lo que podría haber potenciado la imaginación de los niños.

La utilización del término “hombrecito de lata” es por demás contundente a la hora de la definición por parte de los chicos que describieron con algo que ellos conocían y pudieron comparar: con una lata.

Pero lo más sorprendente fue que los chicos confirmaron que no sólo lo vieron sino que también jugaron con “el hombrecito de lata” que finalmente “se fue” y ellos volvieron a la vivienda con la novedad.

En la década del ´80 la cantidad de episodios llamativos tuvo un corrimiento en la ruta 10 y se centralizó más en el tramo comprendido entre las localidades de Winifreda y Santa Isabel.

Allí se produjeron no sólo avistamientos de extrañas naves que en algunos casos confundieron a los testigos con la presencia de la Luna, sino que en ocasiones hubo persecuciones y potenciales casos de abducción.

También en ese tramo se produjo el primer testimonio que hacía referencia a “ojos rojos” en medio de la oscuridad que causaron pánico en los testigos. En el sin número de relatos, sobresalen las descripciones de objetos de características excepcionales por su tamaño, que en el caso de un grupo de cazadores describieron que observaron una luminosidad que interpretaron era un incendio que tenía un frente de unos 600 metros que sin embargo “salió volando” y tuvo relación con una posterior persecución a los aterrorizados cazadores.

En otra ocasión, una patrulla policial encabezada por el jefe de la comisaría de Telén, comisario David Gallego, fue perseguida por un camino vecinal que une las localidades de Victorica y Telén por un tramo de unos 10 km.

En la misma región, tres niños de corta edad aseguraron que “una luz” los llevó, que viajaron en una extraña nave y que “de arriba veían las luces de ciudades” y también “estrellas”. El episodio que conmovió al vecindario de un barrio de una localidad del oeste culminó con la aparición de los chicos en un costado del pueblo, pero sus padres interpretaron que el relato sólo era una excusa para evitar el llamado de atención por la actitud. Transcurrió un año y como los niños sostenían su postura, los padres decidieron mediante un familiar darme aviso para que intentara comprender el episodio. Obviamente, los chicos hoy adolescentes sostienen la experiencia y sólo ellos saben la magnitud del episodio que protagonizaron.

Esto, es tan sólo una síntesis de la cantidad y calidad e los casos producidos en la misteriosa ruta 10. Esa misma en la que a principios de la década del 80 descubrimos los extraños destellos en medio del desierto y donde en 1996 descubrimos los “flashes o pulsos de luz” que impactaron la atención de los pampeanos.

Las preguntas aún no tienen respuesta y por el contrario, la cantidad de casos aumenta porque el fenómeno “está ahí”, se siguen manifestando con inusitada frecuencia pero… la búsqueda continúa.

2.9.11

¿Por qué La Pampa?


La cantidad de episodios relacionados con el fenómeno OVNI que se producen en la región central de Argentina, ubican a La Pampa en un privilegiado lugar en las estadísticas, aunque los investigadores no saben la causa.

Seguramente llegarán de otros lugares los que sostendrán que estamos ante una “zona ventana” o ante “un portal”, cosa que aún no tiene una definición concreta en la jerga ovnilógica, más allá de que se tenga en cuenta la cantidad de observaciones de determinada región.

Lo que es concreto es la presencia de estas naves desconocidas que muestran una tecnología de avanzada por los desplazamientos que realizan contrarios a las leyes físicas y obviamente a los que podrían soportar las aeronaves tradicionales. Eso habla a las claras de una tecnología desconocida que evidentemente “alguien” controla o manipula.

Hasta ahora no hay quien pueda decir algo sobre la procedencia y mucho menos sobre el objetivo de estas extrañas visitas.

A la pregunta “¿por qué La Pampa?”, tampoco podríamos dar una respuesta contundente. De todas maneras se evalúa las condiciones geográficas y demográficas, lo que podría ser un factor pero no estamos en condiciones de afirmar qué otros factores podrían interesar a los potenciales visitantes.

Mientras tanto, su presencia en la región es innegable y sería interesante que nuestros gobernantes le presten la atención que el tema merece a fin de responder el interrogante que se plantea y que es el comentario obligado en la mayoría de las poblaciones.

30.8.11

UN OVNI SOBRE LA CIUDAD


La impactante fotografía de un ovni a plena luz del día en la zona norte de la ciudad, sorprendió no sólo a los estudiosos del tema, sino también a quienes mantienen cierto interés.

Es que la calidad de la imagen llama la atención, y según testimonios, habrían sido varios los testigos que observaron las evoluciones de la extraña nave, que inclusive dieron aviso a algún medio de comunicación para certificar la presencia del objeto.

El episodios e registró el año pasado y al CEUFO llegó una copia que de inmediato se envió a análisis para tener la certeza de la procedencia. La primera impresión siembra dudas en nuestro especialista, ya que faltan datos para analizar la imagen. No obstante, ponemos a disposición de nuestros visitantes para que se hagan una idea del comentario.

En próximos posteos avanzaremos en detalles de los futuros análisis para mantener la objetividad.

SIGUEN LAS MUTILACIONES


Las mutilaciones de animales se suceden en la región pampeana, junto a otro fenómeno, el de los tanques australianos vacíos “de la noche a la mañana sin ninguna explicación. Si bien los medios de comunicación han hecho referencia a episodios registrados en el norte de la provincia de La Pampa, el fenómeno se repite en otras regiones, especialmente en el oeste.

Una profesional que se desempeña en esta zona confirmó en los últimos días de julio que productores de esa zona, denunciaron la presencia de animales muertos con signos evidentes de mutilación de distintas partes de su cuerpo, similares a las de años anteriores. Pero no sólo hubo vacunos y caprinos, sino también un caballo al que en forma impecable le extrajeron el prepucio sin dejar el mínimo rastro, según confirmó la profesional veterinaria.

Algunos productores se comunicaron con el Centro de Estudios UFO en busca de una respuesta, reconociendo la tarea desempeñada desde el año 2002 que marcó “un antes y un después”, ya que la gran cantidad de animales muertos por causas desconocidas y con heridas no convencionales, continúan aún sin respuesta a pesar del ridículo ensayo realizado por el SENASA que “acusó” al ratón hocicudo rojizo, una especie que no existe en toda la zona.

A ello se suma la extracción total del agua de los tanques de las zonas rurales sin causas lógicas aparentes como pérdida o fuga por roturas y filtraciones.

El tema no es nuevo y es abordado cuando los medios hacen referencia pero, se sucede sin solución de continuidad todo el año, aventando las suposiciones de algunos que entienden que se produce en esta época del año. Nada más lejos de la realidad. Las mutilaciones se registran en todos los meses del año.

A esta altura, debería intervenir la entidad creada a fines de 2010 a nivel oficial a fin de realizar un estudio profundo y brindar una respuesta a la inquietud de los productores pero… hasta ahora, nada de eso ha ocurrido lo que demuestra que difícilmente se ocupen del tema y que tal vez es mejor contrinuar en cómodos sillones en dependencias oficiales en la ciudad de Buenos Aires que salir a tomar frío en los campos pampeanos. Sin dudas eso habla del desinterés o tal vez tiene relación con la fecha de creación del “ente oficial”, el 28 de diciembre.

Los productores en tanto, no realizan denuncias porque eso implica que además de tener que viajar a dependencias policiales de la población más cercana, en algún momento deberán hacerlo hasta dependencias judiciales mucho más lejanas con el costo que eso representa y hasta ahora, nadie les ha dado una respuesta. La policía en tanto, actúa de oficio cuando trasciende la noticia y todo se archiva a la espera de la evolución de cada caso.

El tema inquieta no sólo a los productores afectados y sus vecinos que no saben en qué momento van a perder uno o más animales, sino también a los habitantes de los pueblos cuya vida depende de la producción relacionada con el campo. El interrogante genera todo tipo de especulaciones y teorías en las sobremesas, en los café y hasta en ronda de negocios de animales, donde además se generan leyendas sobre la posibilidad de seres desconocidos y los alcances de su tecnología, que por mucho supera a la que se dispone en la actualidad.

En reuniones y conferencias realizadas en distintos ámbitos, surgen preguntas como ¿quiénes hacen las mutilaciones?, ¿para qué?, qué hacen con los órganos extraídos? Y sin dudas son preguntas muy inteligentes que hasta ahora, nadie a contestado. El CEUFO ha trabajado incansablemente todo este tiempo reuniendo la mayor cantidad de información posible para intentar comprender algo de lo que sucede, con el asesoramiento de profesionales que por el momento prefieren la reserva de su identidad a fin de evitar posibles sanciones o convertirse en el centro de las críticas de la ciencia ortodoxa, que sin embargo, hasta ahora, tampoco ha dado respuestas.

MÁS AGUA

La última semana de julio, conmovió nuevamente a la región norte de la provincia ante la aparición de otro animal mutilado y en el campo vecino, un tanque australiano de cien mil litros vació, sin explicación aparente.

Las especulaciones de los damnificados fueron variadas y es es tema de conversación en todos los ámbitos, porque aún nadie ha brindado una respuesta, a pesar de la intervención policial en los episodios.

EPIGRAFE

Las fotos que ilustran la presente crónica, fueron cedidas por Carlos Sánchez, de la localidad de Caleufú, lector de esta publicación. En esta imagen se puede apreciar claramente cómo queda el hueso de la quijada, que os veterinarios consideran similar al resultado de años de exposición a la intemperie, lo que no se condice con el resto del cadáver del animal.

“Nos durmieron”

Un investigador de Santiago del Estero, confió a sus colegas del CEUFO que “a mediados de julio las mutilaciones continuaban en toda la zona, por lo que decidimos montar un puesto de observación en una chacra ubicada a 14 km de la capital”, propiedad de un matrimonio muy humilde y mayor de edad.

“Llegamos temprano y luego de hacer un reconocimiento de la zona, con las primeras horas de la noche nos quedamos en el vehículo, atentos a lo que pudiera ocurrir” aseguró Carlos. “Como les ocurrirá a ustedes,. Siempre estamos bien despiertos y pendientes de lo que pudiera surgir pero… a nosotros nos pasó algo extraño, creo que nos durmieron…”, porque alrededor de las 3 de la madrugada, nos despertaron los gritos desesperados del propietario del lugar, que nos mostraba cómo habían mutilado a sus animales” cuatro vacas lecheras y dos terneros, que eran su único capital.

Los investigadores consideraron que es imposible que se hayan producido las mutilaciones de los seis animales y que ellos no hubieran escuchado ni visto nada anormal, por lo que consideraron que “nos durmieron… quienes hayan sido los que realizaron las mutilaciones, a nosotros nos durmieron” poniendo énfasis en que cada investigador se concentra en su tarea con una responsabilidad profesional, por lo que insistió en que a ellos “los durmieron”

Conociendo la responsabilidad del grupo santiagueño, no ponemos en duda su hipótesis de que los autores de las mutilaciones, además de la tecnología que detentan, también tienen la capacidad de neutralizar a los potenciales testigos…