20.9.22

OSNI: EL INCIDENTE – PARTE 3 (última nota)

 


(by Quique Mario – CENTRO DE ESTUDIOS UFO)

 

Este tema despertó el interés de mucha gente. En particular de algunos grupos del exterior uno de los cuáles y con intereses oficiales intentó el hackeo de este blog, sumado a algunas “advertencias” por posibles derivaciones geopolíticas. Lo importante es que se instaló un tema a debatir del que seguramente se desprenderán interesantes conjeturas y eventualmente hipótesis a tener en cuenta en el estudio de algo que sin dudas producirá un cambio radical en el campo de la investigación metódica y seria.

 

En ese marco, vale destacar el aliento de científicos, nacionales y extranjeros; grupos de investigación del exterior que bregan por la verdad en esta incesante búsqueda, que fijaron postura e hicieron llegar su reconocimiento.

 

A esta altura de los acontecimientos, estimo que está totalmente descartada la posibilidad que protagonista del incidente haya sido un submarino por las dimensiones expresadas por los protagonistas que estimaron que se trataba de “algo gigantesco” de por lo menos 600 metros de diámetro, sobre todo si tenemos en cuenta que el submarino más grande del mundo es el ruso “Bergorod” con 184 metros de largo y le sigue el norteamericano “Ohio” con 170 metros. Ambos, así como todos los demás submarinos menores tienen alguna clase de torretas que van por sobre el casco y que en el caso de acercarse al nivel de superficie, tanto como para tocar la hélice y timón del pesquero, se dejaría ver en algún lugar alrededor del barco.

 

Lo que sí descarto es que el incidente tuvo como objetivo hundir el barco pesquero argentino, que regresó a un puerto nacional prácticamente “escoltado” por el misterioso objeto. En tal caso y dejando volar la imaginación, se podría interpretar que se trató de “un accidente imprevisto” en sus maniobras.

 

Este, no es un caso más y sienta un precedente que sí se debe estar debatiendo en ámbitos geopolíticos, sobre todo, si revisamos los antecedentes de episodios similares que no se han difundido oficialmente y del que contamos con certeros informes. Todos producidos en ámbito submarino y que han involucrado buques de distintas banderas.

 

Eso deja la puerta abierta para continuar con la investigación y la proyección de un viaje a la zona austral a principios del próximo año. La complejidad del tema, sobre el que está puesta la lupa de las principales potencias, conscientes de estar ante algo desconocido que no responde a la tecnología convencional, significa que intentan saber algo más, pero en riguroso secreto. ¿Cuál es el fin de esa actitud? Inexplicable, porque sin dudas, en forma inexorable estamos cerca de conocer una realidad que se oculta al resto de la sociedad.